Impacto de las tarifas en las actividades barriales.

 

Los organizadores de esta faceta del tango, Patrimonio Mundial de la Unesco, dicen que perdieron entre el 35% y el 55% del público. Piden subsidios y una ley para proteger la actividad y que se mantenga el baile.

 

Un sentimiento que se baila: clases en la célebre milonga Sin Rumbo, de Villa Urquiza, una de las tantas que sufren el bajón de público por los tarifazos. (Rolando Andrade Stracuzzi)
 

La carta se publicó en el Correo de Lectores de Clarín del último viernes. “Por la suba de tarifas, en la ciudad del tango las milongas corren peligro”, escribió Julio Bassan, presidente de la Asociación de Organizadores de Milongas (AOM). Es que en el circuito del 2x4 están preocupados. A la merma de público que se suele registrar en esta época del año se suma (o se restan, claro) los que tuvieron que ajustar su presupuesto y ya no van a bailar todas las semanas: entre un 35% y un 55% del público habitual. La ecuación colapsa con el aumento de los costos. “Ese momento tan único de este patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, respaldado por la Ley 130 y por tantas otras normas nacionales y declarado por la Unesco como Patrimonio Intangible de la Humanidad, tiene sus días contados”, dice en el mismo texto.

La AOM es la única asociación que representa a organizadores de milongas, tanto de la Ciudad como de la provincia de Buenos Aires y del resto del país (y algunas del exterior, también). “Acá son alrededor de 100. La mayoría se organizan en clubes o sedes de asociaciones sociales y todo lo que impacta sobre las tarifas impacta sobre los organizadores. Para trasladar el incremento al valor de la entrada tendríamos que triplicarla o cuadruplicarla y es imposible que alguien pague $ 300 o más por entrar a una milonga. Los que pueden llegar a pagar son los extranjeros y así se convierte en un espacio elitista, que no es lo que persigue ni la Asociación ni las milongas”, expone Bassan, al frente de la Milonga Tango Club que funciona los sábados en el Club Fulgor de Villa Crespo.

“Hablando con los habitués, lo que todo el mundo te dice es que si salía tres veces por semana, ahora sale dos; si salía dos, sale una; gente que salía una vez por semana y ahora sale una vez por mes. También se quejan del precio del taxi, son actividades nocturnas y si sumás el precio de ir y venir, la entrada, un café que te tomás... Antes no se fijaban en ese tipo de cosas y ahora están midiendo todo el tiempo, te das cuenta”, repasa Ana Bocutti, desde hace cinco años al frente de Yira Yira, la milonga que organiza con Daniel Blanco en el Centro Región Leonesa.

Fundador del mítico Parakultural, desde hace 20 años Omar Viola organiza la milonga de los martes en el Salón Canning. “Esto es algo que está muy valorizado teóricamente, pero en la práctica está bastardeado. La milonga es un espacio de encuentro y hay que pensar en para quién va esto. La milonga auténtica es popular o no es. Un baile con 10 o 20 personas no es una milonga. Los lugares de tango for export facturan en una noche lo que nosotros hacemos en un año. Cada vez que hay un lío la ligan los lugares más débiles, se corta por lo más delgado”, se queja.

Como otros espacios culturales de la Ciudad, los milongueros se quejan de las dificultades que pone el Gobierno para habilitar los espacios. Y la amenaza constante de las clausuras por requisitos que, en la práctica, son imposibles de cumplir. “Pedimos que nos cuiden, que no nos pasen por encima y que nos dejen trabajar en paz”, dice Viola.

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Se lamentan de que a pesar de la relevancia que tiene el Campeonato Mundial de Tango, el resto del año no reciben ningún tipo de ayuda o subsidio para poder sostener la actividad. “No hay una política cultural profunda, seria, de verdad para el tango. Se pueden implementar políticas que promuevan, por ejemplo, las orquestas. Tenemos un fenómeno único en el mundo, se formaron orquestas nuevamente, suenan de primera, y no se las valora. Sadaic también podría ayudar”, señala Viola.

“En ese sentido, desde la Asociación estamos trabajando en pos de una ley Pro Milongas, como sucedió con la danza”, anticipa Bassan. “Abre la posibilidad de que haya un registro y algún tipo de subsidio”, sigue Bocutti.

Esta semana se está llevando adelante la cuarta edición de la Maratón Milonguera: un pase de $ 180 que permite ingresar a todas las milongas asociadas a la AOM durante la semana (más información en www.milongas.org.ar). “Suele ser la peor semana del año en cuanto a afluencia de público, entonces lo que hacemos es contrarrestar con una propuesta de inclusión que también incluye clases gratuitas y es una buena oportunidad para invitar amigos que tal vez no se animan a incursionar en el circuito”, cierra Bassan.

http://www.clarin.com/ciudades/Milongas-simbolo-porteno-peligra-aumento_0_1598840239.html?ns_mchannel=ultimas-noticias